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Archive for the ‘Astronomía’ Category

Se han detectado iones con carga negativa procedentes de moléculas de agua líquida en la atmósfera de Encélado, uno de los 61 satélites conocidos del gigante Saturno. Los datos obtenidos por la misión revelan la existencia de algunos ingredientes fundamentales para la vida, según afirman científicos del University College London.

Ingredientes de la vida en EncéladoTras analizar los resultados obtenidos por el espectrómetro de la sonda Cassini, la cual sobrevoló Encélado en 2008, también se han detectado otras especies con carga negativa, entre ellas hidrocarburos. Estos aniones son catapultados por chorros similares a los géiseres de la Tierra, que arrojan el material a gran altura debido a la menor atracción gravitatoria del pequeño satélite. En nuestro planeta, estas especies se encuentran en lugares donde el agua está en movimiento, como por ejemplo en zonas de intenso oleaje o en cataratas. “Mientras no sorprende que haya agua allí, estos iones de vida corta son una evidencia extra de agua subterránea, así como carbono y energía, algunos de los principales ingredientes para la vida” asegura el profesor Andrew Coates, del Mullard Space Science Laboratory que lidera la investigación británica en la misión. “La sorpresa para nosotros fue mirar la masa de esos iones. Analizando el espectro vimos el efecto de las moléculas de agua uniéndose una tras otra”.

Por su parte, los científicos de la NASA implicados en el proyecto han quedado gratamente sorprendidos ante esta evidencia, ya que en otras lunas hay océanos cubiertos por kilómetros de corteza helada pero en este caso todo apunta a que las bolsas de agua líquida pueden estar a tan sólo unas decenas de metros bajo la superficie.

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Durante el Año Internacional de la Astronomía miles de telescopios han apuntado a la inmensidad de los cielos homenajeando a Galileo Galilei. Observatorios astronómicos, sondas y telescopios gigantes de todo el mundo han sido los encargados de revelarnos las nuevas sorpresas del cosmos, que año tras año se van sumando a la amplísima lista de descubrimientos en esta rama de la física que no ha cesado de crecer en los últimos 400 años. Así pues, aprovecharemos la magnífica ocasión para hacer balance y repasar qué nos ha deparado la conquista del espacio en 2009. 

1. Agua en la Luna

Parece ser que la Luna ya no es el paisaje desolado que Aldrin describió. Tras varios intentos sin éxito, la detección de agua lunar, hace apenas tres meses, ha cambiado la concepción que teníamos de nuestra inseparable compañera. De esta manera, se abren las puertas a nuevos experimentos que desentrañarán secretos que el satélite nos tiene aún reservados. El experimento se llevó a cabo con el impacto del cohete Centaur y la sonda LCROSS de la NASA contra el cráter Cabeus A en el polo sur lunar, levantando una gran nube de escombros entre los que se detectaron las moléculas del líquido de la vida. La superficie del cráter llevaba miles de millones de años en permanente oscuridad, permitiendo la conservación del agua en estado sólido.

Metano en el hemisferio norte marciano

2. ¿Vida en Marte?

A principios de año se encontraban sugerentes cantidades de metano en el planeta rojo y en agosto se descubría que Marte las emitía a su atmósfera 600 veces más que lo estimado tras las primeras observaciones. Estas emisiones tienen la peculiaridad de producirse de forma cíclica lo que provoca pensar en la hipótesis de vida marciana capaz de generarlo a partir de dióxido de carbono e hidrógeno, ya que el 90% del metano en la atmósfera terrestre procede de microorganismos anaerobios. Y es que, contrario a lo que se pensaba, algo se mueve en el interior del planeta rojo.

Por otro lado, también se ha confirmado la presencia de agua congelada, pura en un 99%, en el hemisferio norte del planeta. El reto en 2010 será seguir los indicios de agua líquida, ya que parece ser que Marte tuvo un océano hace millones de años que permanece, en parte, bajo la superficie.

3. ¿Hay alguien ahí?

La sonda Kepler emprendió su viaje a la caza de mundos alienígenas el pasado marzo. Los resultados, obtenidos por la variación del brillo en estrellas cercanas, no tardaron en hacerse visibles un mes después de su lanzamiento y continuarán durante los tres años y medio que dura esta ambiciosa misión, cuyo objetivo principal es la detección de cuerpos rocosos de características similares a la Tierra y que, tal vez, permitan la vida más allá del Sistema Solar. 

Resaltar que en 2009, nada menos que 85 planetas extrasolares se han sumado al club de cuerpos celestes orbitando a otras estrellas, que asciende ya a 415 desde que en 1992 se descubriera el primero. Los hallazgos han sido de lo más curiosos, desde un planeta capaz de cambiar su temperatura 700 grados en unas pocas horas a exoplanetas ricos en agua, pasando por la detección de moléculas orgánicas necesarias para la vida en otro de estos lejanos mundos. La lista seguirá engordando y sorprendiéndonos en 2010.

Por otro lado, científicos españoles propusieron una nueva pista para buscar exoplanetas en estrellas similares al Sol tras analizar 500 de ellas. La conclusión fue que los bajos niveles de litio en las estrellas análogas a la nuestra son un buen indicador de la presencia de planetas a su alrededor, lo que explicaría la escasez de litio en el astro rey. La pista permitirá distinguir entre qué estrellas tienen más probabilidad de tener planetas y cuáles no.  

4. Sobrevivir al cosmos

¿Se imaginan qué ocurriría si un asteroide impactara contra la Tierra? Con el objetivo de evitar una catástrofe al más puro estilo Armaggedon, la NASA ha enviado la sonda WISE (Wide Field Infrarred Survey Explorer) al espacio, que actuará como vigilante de seguridad a la búsqueda de posibles amenazas para nuestra supervivencia. La sonda, equipada con un potente telescopio, se encargará de la detección de estos cuerpos rocosos así como su estudio en función de la composición y posible peligrosidad.

Cabe recordar que en julio de 2009 tuvo lugar una colisión de un cometa o asteroide contra el planeta Júpiter, dejándole una enorme cicatriz en forma de mancha negra del diámetro de nuestro planeta. Las consecuencias hubiesen sido devastadoras si un proyectil cósmico de esas características se hubiese abalanzado contra la Tierra. En el pasado año, objetos bastante más pequeños pero no menos amenazantes han pasado rozando el planeta. El más destacado fue el que estalló, debido al intenso rozamiento producido por la atmósfera, a unos 20 Km  de altura sobre Indonesia el pasado 8 de octubre, cuya explosión fue tres veces mayor que la de la bomba de Hiroshima

5. El rey de los agujeros negros

Se ha presentado como el monstruo más masivo descubierto hasta la fecha, con una masa 6,4 miles de millones de veces mayor que la del Sol. Fue descubierto entre abril y principios de junio en el centro de la galaxia M87, una de las más grandes de nuestro vecindario galáctico. Estos astros, de aspecto similar al que se encuentra en el centro de la Vía Láctea, son habituales en los núcleos de las denominadas galaxias activas.

6. Explosión de rayos gamma

Los astrónomos pudieron contemplar la defunción de una estrella enorme que vivió en la prehistoria del universo, cuando éste tenía sólo 600 millones de años, es decir, menos del 5% de su edad actual que se estima en unos 13.700 millones de años. El resplandor provocado tras el estallido de la estrella, catalogado como GRB 090423, estuvo viajando más de 13.000 millones de años alcanzando nuestro planeta el pasado 23 de abril, siendo el objeto más antiguo jamás detectado hasta la fecha. La detección de la radiación procedente de la infancia del universo ha provocado que se cuestionen las teorías sobre la formación de los cuerpos celestes, ya que debió ser bastante anterior a lo que los científicos pensaban, y han revelado la importancia de los rayos gamma para reconstruir la historia del universo.

7. Colisiones intergalácticas

El proceso de colisión entre las galaxias NGC 6872 y IC 4970 fue

Choque de galaxias

 registrado por la combinación de las imágenes obtenidas por dos telescopios de la NASA, el del Observatorio Chandra de Rayos X y el infrarrojo del telescopio espacial Spitzer, con el telescopio óptico del Observatorio Europeo Austral (ESO). En la imagen podemos ver la galaxia más pequeña, IC 4970, que presenta un núcleo activo, formado por un agujero negro en crecimiento, arrastrando consigo a las estrellas periféricas y las reservas de gases fríos de la mayor. Posteriormente se podrá detectar la fusión de los núcleos galácticos para formar uno solo, gobernado por un agujero negro supermasivo.

A mediados de octubre el telescopio espacial Hubble también registró el choque de dos galaxias espirales fusionándose a toda velocidad. En este caso la fusión de ambas está muy avanzada, formando una nueva galaxia con nucleo único bautizada como NGC 2326, situada a 250 millones de años luz del Sistema Solar en la costelación de Cáncer.

Esto no es más que una demostración de lo que le ocurrirá a nuestra Vía Láctea dentro de unos siete mil millones de años, ya que viajamos a más de 965.000 kilómetros por hora en curso de colisión con la galaxia hermana M31, más conocida como Andrómeda. Ambos sistemas de estrellas se fusionarán para formar una galaxia mucho mayor, deformando las nubes de gas interestelar y propiciando la formación de nuevas estrellas. Cuando se produzca la colisión, que durará millones de años, el Sol estará en su fase final si no ha agotado antes todo su combustible, siendo imposible la vida en la Tierra mucho antes del trágico evento.

8. El Hubble reparado

Nebulosa del caballo, fotografía del Hubble

La NASA envió el pasado mes de mayo el transbordador espacial Atlantis al encuentro del telescopio más famoso de la agencia espacial que ahora está preparado para seguir funcionando hasta 2014. Los astronautas instalaron dos nuevas cámaras de última generación y repararon las dos que había en una complicada misión, también retiraron el espejo defectuoso colocado en 1993 e instalaron un giroscopio así como baterías nuevas.

Tras la reparación, el Hubble no decepcionó a los astrónomos tomando la imagen con luz infrarroja más lejana de las que ha captado en sus 19 años de funcionamiento, en la que aparecen galaxias formadas entre 600 y 900 millones de años tras el Big Bang. El telescopio espacial nos siguió impresionando con una colección de fotografías de nebulosas, interacciones entre galaxias así como sistemas solares naciendo en la nebulosa de Orión.

9. El esqueleto del universo

También hemos dado un paso más en la comprensión de la estructura cósmica. El descubrimiento de un enorme grupo de galaxias por astrónomos del ESO ha confirmado que la materia del universo se agrupa en torno a una gigantesca red de galaxias que conforman un cúmulo de unas 10.000 veces la masa de la Vía Láctea. Se trata de la primera vez que se ha descubierto una estructura tan compleja en el universo lejano, a unos 6.700 millones de años luz de distancia, cuando el universo era mucho menor que en la actualidad.

Mapa de Mercurio

10. Sorpresas en Mercurio

Por último, tras la sesión de fotos a la que se vio sometido el planeta más cercano al Sol por parte de la sonda Messenger (Mercury Surface, Space Environment, Geochemistry and Ranging), cartógrafos y científicos de la NASA pudieron elaborar el primer mapa completo de Mercurio. Más de 1200 fotografías de alta resolución fueron tomadas, cubriendo casi el 98% de la superficie mercuriana y mostrando lugares nunca antes vistos por el ser humano. La aproximación de la sonda Messenger nos muestra un planeta con una magnetosfera no uniforme y más activa de lo que se pensaba, induciendo un dinamismo desconocido previamente en su pequeña atmósfera. Metales como hierro, aluminio y titanio también fueron detectados a nivel superficial.

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Se venía suponiendo, pero esta vez la NASA lo ha confirmado: hay agua en el polo sur de la Luna. Con este descubrimiento se abre un nuevo capítulo en el conocimiento de nuestro satélite.

Crater objetivo del impacto, CabeusLa misión tuvo lugar el pasado 9 de octubre cuando el cohete Centaur y la sonda LCROSS (Lunar Crater Observation and Sensing Satellite) fueron estrellados intencionadamente contra el cráter Cabeus A, en el polo sur de la Luna. Ambos impactos, separados por algo más de cuatro minutos, levantaron una gran nube de vapor y polvo fino hasta 15 Km sobre la superficie, así como una segunda cortina de materiales más pesados en un plano inferior. La superficie del cráter lleva miles de millones de años en permanente oscuridad con temperaturas promedio en torno a 240 grados bajo cero que han sido capaces de preservar el agua en estado sólido.

Desde el momento de los impactos, los científicos han estado trabajando día y noche con los datos. La evidencia definitiva ha sido encontrada en los datos de los espectrómetros, tomados por la sonda LCROSS tras el primer impacto, que muestran la absorción de luz característica de las moléculas de agua. La absorción ultravioleta también detectaba la presencia del grupo hidroxilo, procedente de la ruptura de moléculas de agua en la nube expuesta a la radiación solar. Tras estos primeros análisis, Anthony Colaprete, científico del proyecto LCROSS y principal investigador del Centro de Investigación Ames de la NASA, confirmaba el éxito de la misión y concluía que  “múltiples líneas de evidencia muestran que el agua estuvo presente en la nube de vapor elevada y en la cortina de materiales más pesados que se crearon por el impacto del LCROSS Centaur. La concentración y distribución del agua y otras sustancias requieren más investigación, pero es seguro decir que el cráter Cabeus tiene agua”.

Los científicos se mostraban eufóricos al descubrir este gran secreto que la luna nos tenía guardado en lugares remotos. “Estamos revelando los misterios de nuestro vecino más cercano y, por extensión, del sistema solar”, expresaba el jefe de la base de ciencia lunar de la NASA de la base de Washington. El análisis completo de los resultados les llevará bastante tiempo ya que “los datos son muy ricos”, explicaba Colaprete. Este experimento abre las puertas a numerosos posibles futuros análisis que desentrañarán nuevos secretos de nuestra inseparable compañera, por ello la expectación es máxima.

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Descubierto enorme grupo de galaxias lejanas, Foto: ESO Un enorme grupo de galaxias ha sido descubierto por astrónomos del Observatorio Europeo Austral (ESO) en Chile y Japón.  Dicho conjunto se encuentra a unos 6.700 años luz del Sistema Solar y está formado por galaxias entre 10 y 1.000 veces más masivas que la Vía Láctea. En total, el gigantesco cúmulo tendría unas 10.000 veces la masa de nuestra galaxia.

La combinación de dos de los mejores telescopios del planeta, el Very Large Telescope (VLT) en el desierto de Atacama de Chile y el Telescopio Subaru en Hawai dirigido por el Observatorio Astronómico Nacional de Japón, así como la cooperación entre los astrónomos involucrados, han permitido el hallazgo de esta acumulación masiva de enormes galaxias alejadas tanto en el espacio como en el tiempo.

Según Masayuki Tanaka, director de la investigación, “la materia no está distribuida uniformemente en el Universo. En nuestro vecindario cósmico, las estrellas forman galaxias y las galaxias suelen forman grupos y cúmulos galácticos”. Se trata de la primera vez que se descubre una estructura tan compleja en el Universo lejano. Estos enormes filamentos de años luz de longitud serían una pieza del complejo esqueleto del Universo.

Así pues, estaríamos ante un gran hallazgo para poder entender la estructura del cosmos y adentrarse en la red de galaxias que conforman el Universo. “Las teorías más aceptadas entre los cosmólogos predicen que la materia se agrupa a mayor escala en lo que se conoce como red cósmica, donde las galaxias, incrustadas en filamentos que se extienden entre vacíos, crean una estructura gigantesca” explicaba Tanaka.

Los científicos intentan determinar cuál es el origen de estos grupos de galaxias que son una prueba evidente de la existencia de una red o esqueleto cósmico que determina la estructura del cosmos.

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